Si hay algo que se ha
mantenido inmutable en Fasnia eso es, como no, nuestro querido Brisas del
Teide. Ha habido épocas mejores y peores, pero el equipo de lucha y su
afición se han mantenido firmes con el paso de los años.
Pepe Urbano, ejemplo de
sabiduría popular, también fue,
como buen fasniero, un seguidor del Brisas, y a él le debemos la siguiente
poesía del 26 de Agosto de 1948.
1 Arriba Brisas del Teide atiende mis poesías por más que de mi te olvidas mis intenciones comprende. Si algún equipo te ofende haciéndote trampolinas dile que tú no caminas por esos malos senderos y demuestra en el terrero tus luchas limpias y finas
2 Si me haces acreedor de lo que yo me refiero te brindo de enero a enero mi poesía mejor. Por más que tengo razón de estar contigo enfadado porque no me has invitado que te vaya a acompañar y sólo puedo versar algo si me han informado.
3 Hay dos muchachos zarceros que cuando no caen salados varias veces han tumbado tres y cuatro en el terrero. Julio el de Ernesto es muy
bueno Morales algo encadera Macho y Segundo son fieras aunque de corto tamaño y el que no conoce el paño ya sabe lo que le espera
4 El pollo de este lugar y los dos muchachos Dionis hay que tirar de pulmones para poderlos tumbar. Onésimo por igual y también Benildo Frías el que con él se descuida sale por tierra nadando sin olvidar a Fernando que lucha con energía.
Y para que se vea que en
aquellos tiempos los desplazamientos no eran tan cómodos como hoy en día, en
la siguiente poesía se refleja un viaje para ir a luchar a Arafo que más
bien parece una odisea.
1 Fue en noviembre el día trece cuando de Fasnia salimos y vuelta a Arafo nos fuimos como muchísimas veces. Este viaje se obedece a que el Brisas fue a luchar y se tuvo que enfrentar con un público exaltado que si no andan con cuidado los matan sin confesar.
2 Tiene Arafo un mocetón que tiró a cinco el Brisas y está demostrando aprisa que va a ser el campeón. Otro viejo secarrón que lucha como una fiera se levanta y encadera a todo el que se presenta Brisas saca bien la cuenta ya sabes la que te espera.
3 En el camión que viajamos yo no me quiero acordar iba tirando tan mal que de milagro llegamos. Cuando de Arafo bajamos ya no arrancaba siquiera los cables se echaban fuera de donde se los ponían y la gente se aburría en aquella carretera
4 En Güímar nos trasladamos al camión de Don Juan Pérez hombres niños y mujeres y todos los que viajamos. Pues cuando a Fasnia llegamos ya eran más de las dos yo tenía un hambre atroz y tiritando de frío que si lo hubiere tenido me como un saco de arroz.